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Motu Proprio: Summorum Pontificum
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Danilo82
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MensajePublicado: Vie Ago 10, 2007 12:18 am    Asunto:
Tema: Motu Proprio: Summorum Pontificum
Responder citando

Yo he leído y escuchado toda clase de aberraciones respecto a la historia de la liturgia, no me sorprendería una mentira más, si hay gente que sostiene que:
- La Novus Ordo es la "liturgia original de antioquía" (¿sabrán que el Rito Romano pertenece a una familia litúrgica distinta de la antioqueña? y que, en todo caso, tal nombre le correspondería más bien a la Liturgia de las Constituciones Apostólicas, a las liturgías siríacas, y que el rito Bizantino es una suerte de hijo de esta liturgia).
- La Novus Ordo es "igualita" a la Misa que describe San Justino Martir. La verdad es que las dos misas que describe él (una común, otra bautismal) son tan suscintas que podrían corresponder a casi cualquier liturgia presente o moderna, si se busca hacerlas calzar (habla de oraciones, lecturas, consagración , comunión, etc.), con la salvedad del beso de la paz en la liturgia bautismal, ubicado antes de la consagración (entonces no es el rito romano que conocemos, ni Tridentino ni Novus Ordo...). Tampoco está claro que San Justino Martir describiese los usos de roma en el siglo II, o -lo más probable- una visión general de la liturgia en el siglo II en los diversos países que visitó (se convirtió al cristianismo en Asia Menor).
- La posición del celebrante "de espaldas al pueblo" se originó al celebrar la liturgia en Roma (!) frente a las tumbas de los mártires, y por respeto se hacía así y se "generalizó" (no explica cómo liturgias tan alejadas de Roma, en el Medio Oriente, usan esta posición).

Y la lista podría seguir....
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Andrés Morello
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MensajePublicado: Sab Ago 11, 2007 5:48 pm    Asunto:
Tema: Motu Proprio: Summorum Pontificum
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Absolutamente de acuerdo contigo... Se ha tratado de hacer creer que la Liturgia del CV II es una vuelta a los origenes de la liturgia Romana apost
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Andrés Morello
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Registrado: 15 Ene 2007
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MensajePublicado: Dom Ago 12, 2007 11:14 pm    Asunto:
Tema: Motu Proprio: Summorum Pontificum
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Perdón, se cortó el mensaje anterior. Lo que decía es que se nos ha mentido haciendo creer que la misa nueva y los rituales nuevos son conformes con las tradiciones más antiguas o con tradiciones orientales, en desmedro de la liturgia tridentida que sería un pegoteado de añadidos superlativos que solo estorban en la liturgia. Todo esto es falso. Si se dedicaran a buscar el 'misal' de los anglicanos y espiscopalianos (llamado libro de la oracion comun) verian que es casi igual a la misa nueva. Lo que significa que el sr. Bugnini y cía. solamente copiaron la liturgia de unos herejes... Haec est nostra nova missa...¿Sancta?
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altxor
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MensajePublicado: Lun Ago 13, 2007 10:36 am    Asunto:
Tema: Motu Proprio: Summorum Pontificum
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El catecismo de la Iglesia Católica dice estas cosas que estáis negando.

Si los que han escrito el catecismo dicen que el sacramento de la eucaristía prácticamente no ha cambiado, será porque tienen sólidas razones para decirlo. Y yo, jamás rebato algo que afirma la Iglesia Católica. Que no son un gruo de mafiosos, sino teólogos y religiosos que saben de esto mucho más que cualquiera de nosotros.

Por tanto, en temas teológicos y litúrgicos, zapatero, a tus zapatos.

Y más si nuestra obligación como católicos es aceptar el catecismo como nuestra guía.
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M.carmen. www.mcarmenfaura.blogspot.com
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Danilo82
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MensajePublicado: Lun Ago 13, 2007 4:49 pm    Asunto:
Tema: Motu Proprio: Summorum Pontificum
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¿Aún teniendo la evidencia en mano?
De verdad, ambas anáforas no se parecen en nada, y el canon romano tiene partes atestiguadas desde c. 400 D.C., en un trabajo atribuido a San Ambrosio, con lo que es muy anterior a San Gregorio Magno, y los sacramentarios Leonino y Gelasiano son documentos valiosísimos para conocer la liturgia en el primer milenio.

Texto de "De Sacramentis" (c. 400 D.C.)

Fac nobis (inquit sacerdos), hanc oblationem ascriptam, ratam, rationabilem, acceptabilem, quod figura est corporis et sanguinis Jesu Christi.

Qui pridie quam pateretur, in sanctis manibus suis accepit panem, respexit in coelum ad te, sancte Pater omnipotens, aeterne Deus, gratias agens, benedixit, fregit, fractum que apostolis suis et discipulis suis tradidit dicens: ACCIPITE ET EDITE EX HOC OMNES: HOC EST ENIM CORPUS MEUM, QUOD PRO MULTIS CONFRINGETUR.

Similiter etiam calicem postquam coenatum est, pridie quam pateretur, accepit, respexit in coelum ad te, sancte Pater omnipotens, aeterne Deus, gratias agens, benedixit, apostolis suis et discipulis suis tradidit, dicens: ACCIPITE ET BIBITE EX HOC OMNES: HIC EST ENIM SANGUIS MEUS.

Ergo memores gloriosissimae eius passiones et ab inferis resurrectionis in coelum ascensionis, offerimus tibi hanc inmaculatam hostiam, hunc panem sanctum et calicem vitae aeternae.

Et petimus et precamur, ut hanc oblationem suscipias in sublimi altari tuo per manus angelorum tuorum sicut suscipere dignatus es munera pueri tui justi Abel et sacrificium patrairchae nostri Abraham et quod tibi obtulit summus sacerdos Melchisedech.


Pregunta ¿el catecismo dice explícitamente que la anáfora de San Hipólito sea la plegaria eucarística II del Novus Ordo?
Se estaría faltando groseramente a la verdad.

En cuanto al origen "oriental" de otras plegarias eucarísticas, es cosa de ver la Anáfora de San Basilio y la de San Juan Crisóstomo que publiqué en otro tema, y comparar.
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Christifer
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Ubicación: Regnum Granatense

MensajePublicado: Lun Ago 13, 2007 7:41 pm    Asunto: Objetor de conciencia
Tema: Motu Proprio: Summorum Pontificum
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Surge en Italia el objetor de conciencia a misas en latín

¿Recuerdan Uds. a Don Farinella? (ver aquí, aquí, aquí y aquí). Bueno, ahora resultó que que se siente moralmente impedido para celebrar la Misa de San Pío V.

Información de agencia Notimex vía MILENIO, Ago-10-2007:


Surge en Italia el objetor de conciencia a misas en latín

“Santo Padre, por muchos motivos teológicos, históricos, pastorales y litúrgicos, yo sacerdote, incardinado en la iglesia particular de Génova con el corazón entristecido declaro no poder actuar el Motu Proprio Summorum Pontificium”.

Ciudad del Vaticano.– La reciente decisión del Papa Benedicto XVI de liberalizar el uso del antiguo rito de la misa en latín, encontró resistencias en la iglesia italiana con uno de sus sacerdotes que se declaró hoy “objetor de conciencia”.

En una carta enviada al pontífice y dada a conocer a la prensa, el religioso Paolo Farinella dijo “sentirse entristecido” por no poder cumplir el decreto emitido por Benedicto XVI que autorizó el uso cotidiano de la eucaristía según el rito de Juan XXIII.

“Santo Padre, por muchos motivos teológicos, históricos, pastorales y litúrgicos, yo sacerdote, incardinado en la iglesia particular de Génova con el corazón entristecido declaro no poder actuar el Motu Proprio Summorum Pontificium”, señaló la misiva.

“Por lo cual me declaro objetor de conciencia de este único acto magisterial. Su decreto no se puede recibir”, estableció la carta a poco más de un mes de la publicación oficial del texto que entrará en vigor en septiembre próximo.

La carta de Farinella concluyó que son muchos “dispuestos a sufrir cualquier consecuencia, material o espiritual, pero no podemos traicionar a la Iglesia de los Apóstoles, del Concilio Vaticano II y de Pablo VI; no podemos”.

El pasado 7 de julio, El Vaticano hizo pública la carta apostólica en forma de “Motu Proprio” Summorum Pontificium sobre el uso de la liturgia romana anterior a la reforma de 1970.

En la misma se estableció una autorización universal, pero de “carácter extraordinario”, mediante la cual es posible en cualquier parroquia católica del mundo usar el rito de San Pío V en su última actualización.

Uno de los principales objetivos de la decisión de Benedicto XVI es lograr una cercanía con los grupos ‘lefebristas’, seguidores del arzobispo francés Marcel Lefebvre, quienes se separaron de Roma a inicios de los años 80 con este como uno de sus reclamos.

La determinación pontificia sobre el misal antiguo ha generado diversas reacciones en la Iglesia Católica, desde apoyo incondicional hasta severas críticas.

Estas últimas se han hecho presentes en episcopados como el francés, caracterizado por su estilo liberal y donde algunas decenas de sacerdotes, junto a unos cuantos obispos, señalaron su descontento con la medida.

Por ello la Curia Romana ha llevado a cabo numerosas gestiones y encuentros, tanto en Roma como en diversas partes del mundo, para explicar el sentido de la misma.

La más reciente se llevó a cabo el 28 de junio pasado en El Vaticano, presidida por el secretario de Estado Tarcisio Bertone y al final el propio Benedicto XVI intervino con un diálogo que se extendió por más de una hora.

Lo establecido en el Motu Proprio, según el propio texto, deberá ser observado a partir del próximo 14 de septiembre, fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, “pese a lo que pueda haber en contrario”.



(Del blog "Secretum meum mihi" a día 10 de agosto)
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Andrés Morello
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MensajePublicado: Lun Ago 13, 2007 8:04 pm    Asunto:
Tema: Motu Proprio: Summorum Pontificum
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En una conversación que tuve con el Cardenal Medina, cuando era prefecto de la congregacion de Ritos, el mismo me indico que la pelgaria eucaristica II era la más antigua, y que era la de san Hipolito. Pero basta con hacer un minimo estudio y se comprueba la falsedad de esto. Hago incapie de que el cardenal Medina es de los redactores del Catecismo.
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PabloPira
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Registrado: 29 Jul 2006
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Ubicación: Guatemala y el mundo

MensajePublicado: Lun Ago 13, 2007 10:15 pm    Asunto:
Tema: Motu Proprio: Summorum Pontificum
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Estimad@s,

Creo que nos estamos enredando en los detalles...

OK... talvez la plegaria II no es tan antigua... puede que la más antigua sea la I, y estoy dispuesto a aceptar que la IV es un invento. También es cierto que las aclamaciones de las de niños nunca se las aprende el grueso de niños y que la plegaria eucarística favorita de todos los señores curas es la II (porque si no se apuran con la misa de 9 se les junta la gente con la de 10:30... y entonces no da tiempo... y que vamos a hacer para que no se llene el parqueo con los que llegan a las doce... en fin: tiempo) y que incluso en la Misa con niños usan la II.

PERO... lo que no entiendo es por qué razón parece que algunos prefieren una sobre otra (salvo que los motivos sean estéticos).

No entiendo por qué exaltar una por encima de las otras. TODAS las que aparecen en el misal son igualmente válidas y al terminar la consagración el pan y el vino se convirtieron en el cuerpo, sangre, alma y divinidad de Cristo... que a la larga era lo que importaba y a lo que nos reunimos.

TODAS tienen las mismas palabras de la institución de la eucaristía... por lo menos en el rito romano... y esta el parte central del asunto.

Recuerdo haber oído que el rito siro malankar tenía un problema porque las importantísimas palabras no aparecían en igual forma, sino dispersas en varios lugares. Sin embargo, incluso esta TAMBIEN funciona.

Entonces, el asunto no favorece a una forma u otra forma... lo principal es que se siga una de las válidas.

En lo personal me encanta la I, seguida posiblemente de la IV. Pero no por antigua ni por nueva. La I por que la siento auténticamente revolucionaria y la IV por contar una historia hermosa.

En su día todas fueron nuevas. Tampoco es mejor algo por ser del oriente o de occidente y que la familia V la hicieran los suizos no le causa nada malo en tanto la acepten los muchachos que importan en el Vaticano.

Además, no veo por qué no pueden aparecer nuevas... en la última cena la que usó Jesús era de instante.


Que no nos separen los detalles. Estemos todos de acuerdo en que en tanto las plegarias eucarísticas lleven a la consagración del pan y el vino, no tenemos que objetarles nada. Lo que nos une es la eucarístía... no permitamos que las palabras nos separen.

Saludos,

JP
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Danilo82
Veterano


Registrado: 04 Jul 2007
Mensajes: 1066
Ubicación: Santiago, Chile

MensajePublicado: Lun Ago 13, 2007 10:40 pm    Asunto:
Tema: Motu Proprio: Summorum Pontificum
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Mi objeción va sólo por llamar a cada cosa por lo que es, y no inventarles una historia que no tienen. No hay necesidad de disfrazar la PE II como la de san Hipólito, cuando salta a la vista que no es, eso sería faltar a la verdad, dicho en un lenguaje muy suave.


El resto, va por intereses meramente de historia de la liturgia como son los míos.
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altxor
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MensajePublicado: Mar Ago 14, 2007 7:50 am    Asunto:
Tema: Motu Proprio: Summorum Pontificum
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Pues si queréis llamar reformistas a la Iglesia, pues llamadla.

El sacramento de la Eucaristía apenas ha variado desde S. Justino. Eso lo dice el catecismo de la Iglesia Católica apostólica romana.

Todos los católicos somos llamados a aceptar el catecismo.

A mi que el sacramento haya o no variado desde S. Justino me da exactamente lo mismo, la verdad. Es mera curiosidad. Otros sacramentos sí que han variado y mucho, como por ejemplo la reconciliación (confesión). Y así estamos, tan contentos.

Lo que me importa es la Iglesia de hoy. La historia de la Iglesia está bien, siempre que sepamos en qué época de la Historia pasaron los diferentes acontencimientos.
No se puede separar Pio X de la primera guerra mundial. Tampoco se puede separar Juan XXIII de la Guerra Fría.
Y por supuesto, jamás se pueden separar lass diferentes encíclicas del pensamiento de la época.
Obviamente, igual que lo hace ahora Benedicto XVI, las encíclicas papales hablan de problemas de la época en que se hicieron.

En el SXXI los problemas son otros que en el SXX.

Se puede llamar perfectamente reformista a la Iglesia, porque a lo largo de los siglos ha ido modificando los sacramentos.
Todo es modificable, siempre que se mantengan los dogmas . Además la Santa Iglesia Católica, siempre tiene en cuenta la tradición.

Siempre acataré aquello que diga la Santa Iglesia Católica, y jamás difamaré lo que diga.
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Micaelius
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MensajePublicado: Vie Ago 17, 2007 6:23 pm    Asunto:
Tema: Motu Proprio: Summorum Pontificum
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Christifer: estoy de acuerdo en lo que dices y eso era lo que quería hacer ver. Algunos creen defender tanto el latín que sin darse cuenta dan argumentos para desacreditarlo.

La mayoría de la gente ni sabía latín antes del Concilio ni lo sabe ahora. Un fiel de antes del Concilio no se enteraría de una adulteración del misal en latín como no lo haría ahora. Será que antes la gran mayoría de los fieles eran también neoprotestantes.


Saludos
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Andrés Morello
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MensajePublicado: Sab Ago 18, 2007 3:48 pm    Asunto:
Tema: Motu Proprio: Summorum Pontificum
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Ciertamente en el Misal Tridentino no se alteraba la fe... eso es un hecho. Respecto del misal de Pablo VI, hay que decir que no es un monumento a la ortodoxía, sobre todo en el ofertorio. Ahora bien, recordemos que la edicion típica del misal de Pablo VI es en latín, y que se permitio que se tradujera a las lenguas vernaculas. Y con esto es donde hay problemas mayusculos... el ejemplo más claro es en las palabras de la consagración de la Sangre del Señor, en el Misal Tradicional católico y en el de Pablo VI se indica que es Pro Multis (por muchos) y en las traducciones al español se cambio en forma arbitraria 'por todos'. Eso trae implicancias y errores teológicos gravisimos. Recien ahora se enmendó el rumbo, pero las conferencias episcopales no quieren cambiarlas. Oboedientia...
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Micaelius
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MensajePublicado: Sab Ago 18, 2007 4:36 pm    Asunto:
Tema: Motu Proprio: Summorum Pontificum
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El problema está en que al dudar de la ortodoxia del Misal de Pablo VI se duda de los Papas, de la Iglesia y de su Magisterio.

El Misal "tridentino" es utilizado por todo tipo de grupos cismáticos y semicismáticos y por lo tanto no es garantía de nada en sí mismo.

Obediencia es la que falta precisamente por parte de unos y otros para aceptar lo mandado por la Iglesia durante estos casi cuarenta últimos años.

Saludos
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Christifer
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MensajePublicado: Sab Ago 18, 2007 6:16 pm    Asunto:
Tema: Motu Proprio: Summorum Pontificum
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Estoy de acuerdo en que la Iglesia necesita de gente obediente y mano firme. Al parecer, y estoy casi seguro que esto es un fruto del supuesto espíritu del Concilio, la nota es llevar la contraria a lo que dicen los superiores. Me parece ver que es también una forma de rechazar la forma de dirección anterior, antes lo que decía el Papa, los Concilios y el Magisterio iba seguido de si no se cumplía ni se creía "sea anatema, sea excomulgado"; y ahora se creen que son meros consejos y al no ir seguido del "sea anatema, sea excomulgado" les da igual hacerlo o no (bueno en bastantes casos, si se puede no hacer, no se hace).

Para Andrés, la culpa no es del Misal de Pablo VI, que el original es en latín, si no de los traductores, que en ocasiones les daba por ser "creativos" cuando su única labor era transmitir fielmente al español lo que decía el texto original, sin añadir ni quitar ni cambiar nada de este texto.
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MensajePublicado: Dom Ago 19, 2007 6:59 pm    Asunto:
Tema: Motu Proprio: Summorum Pontificum
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Lo ridículo es tratar de justificar una desobediencia con otra.

Saludos
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Andrés Morello
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MensajePublicado: Lun Ago 20, 2007 1:04 pm    Asunto:
Tema: Motu Proprio: Summorum Pontificum
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quien ocupa el misal promulgado por San Pio V a perpetuidad no comete ninguna desobediencia. Muy por el contrario, está siendo fiel a la única fe verdadera, sin entrar en componendas con herejes.
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Christifer
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MensajePublicado: Lun Ago 20, 2007 4:55 pm    Asunto:
Tema: Motu Proprio: Summorum Pontificum
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Debemos siempre tener para en todo acertar, que lo blanco que yo veo, creer que es negro, si la Iglesia hierárchica assí lo determina
(San Ignacio de Loyola, Ejercicios Espirituales).
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Andrés Morello
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MensajePublicado: Lun Ago 20, 2007 4:58 pm    Asunto:
Tema: Motu Proprio: Summorum Pontificum
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La frase de San Ignacio es absolutamente válida en un estado de normalidad de la Santa madre Iglesia, no podemos decir lo mismo cuando ésta se encuentra en estado de necesidad y éste se debe a un crisis de fe.
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Christifer
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MensajePublicado: Lun Ago 20, 2007 5:08 pm    Asunto:
Tema: Motu Proprio: Summorum Pontificum
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¿Y quien decide eso? ¿No será acaso porque la gente no obedece a la Iglesia, sea del lado que sea?
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Andrés Morello
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MensajePublicado: Lun Ago 20, 2007 5:17 pm    Asunto:
Tema: Motu Proprio: Summorum Pontificum
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La obediencia a la Iglesia es clara cuando es conforme a la Sagrada Escritura y a la Sagrada Tradición. Nadie puede hacernos obedecer algo contario a la Fe, ni siquiera el Santo Padre. Y esto es innegable
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Micaelius
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MensajePublicado: Lun Ago 20, 2007 5:26 pm    Asunto:
Tema: Motu Proprio: Summorum Pontificum
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La justificación del "estado de necesidad" para hacer lo que a mí me dé la gana es una asombrosa muestra de relativismo, pues basta, que cada cual interprete que existe un estado de necesidad para reirse de lo que manda la Iglesia.

Es también una ingenua añoranza de los tiempos felices del pasado en que todo iba muy bien; tiempos que por otra parte nunca han existido.

Creo recordar que S. Ignacio de Loyola vivió allá por el convulso siglo XVI donde se produjo la más grave escisión de la Iglesia que se haya producido en Occidente nunca en su Historia. Tiempos ideales de plena normalidad eclesial que gozaron del magisterio de Lutero, Calvino y compañía.

Y éstos, Lutero, Calvino y Cía apaludirían con entusiasmo esta afirmación tan conforme a su doctrina:

"Nadie puede hacernos obedecer algo contario a la Fe, ni siquiera el Santo Padre"

Saludos
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Christifer
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Ubicación: Regnum Granatense

MensajePublicado: Lun Ago 20, 2007 5:27 pm    Asunto:
Tema: Motu Proprio: Summorum Pontificum
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Claro, y cuando vemos que no se corresponde no se ocurre otra cosa que desobedecer a la Iglesia; en vez de recurrir a la obediencia como hacen los verdaderos católicos. Esto me recuerda a san Francisco de Asís, que cuando vivió la Iglesia no pasaba sus mejores momentos y en vez de separarse de ella siguió obediente y con su comportamiento hizo más que si hubiera desobedecido.
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Andrés Morello
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Registrado: 15 Ene 2007
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MensajePublicado: Mar Ago 21, 2007 10:27 pm    Asunto:
Tema: Motu Proprio: Summorum Pontificum
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Si bien es cierto que San Ignacio vivió en un tiempo convulsionado dentro de la Iglesia, jamás se ha dado una crisis tan terrible como la que se da en estos tiempos. Eso es evidente. ¿Cuando se ha dado el hecho terrible de que la Iglesia promueva los mismos errores que habia condenado un siglo antes? ¿Cuando se ha dado una perdida de fe tan grande como la de ahora? ¿cuando se encontraban tan vacios los seminarios? ¿Cuando el pueblo fiel ha mezclado su fe con otras creencias contrarias al catolicismo, como lo es por ej. la reencarnación? ¿Cuando se ha dado que los clerigos renieguen de su estado vistiendo como seglares? ¿Cuando se ha visto que los clerigos abracen doctrinas contrarias a la fe catolica como el marxismo y la enseñene como si fuera la verdadera doctrina de Cristo? Cuando se dío la crisis del protestantismo los herejes renegaban de la fe catolica diciendo que ella no era verdadera, en la crisis actual se enseñan los errores del modernismo como si fueran parte integrante de la fe catolica. Basta con revisar los libros de catecismo mde las parroquias modernistas (yo mismo hice catecismo, y me averguenzo, ya que solo eran tonteras), basta ver lo que se enseña en los seminarios (yo estuve en el seminario 'más ortodoxo'de Chile y les aseguro que que muchas de las cosas alli enseñadas son contrarias al magisterio de la Iglesia, sobre todo contrario a Humani Generis de Pio XII, en materia de sagrada escritura), si siguera con los ejemplos no terminaría hoy...
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gatosentado76
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Mensajes: 2363

MensajePublicado: Mar Ago 21, 2007 11:08 pm    Asunto:
Tema: Motu Proprio: Summorum Pontificum
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Si bien es cierto que San Ignacio vivió en un tiempo convulsionado dentro de la Iglesia, jamás se ha dado una crisis tan terrible como la que se da en estos tiempos.

Eso crees tu, realmente la historia no miente, en tiempos de San Ignacio se vivian herejias terribles, enfermedades nefastas, esclavitud, conquistas, invaciones, dudas, etc... un mundo en revolucion constante, tal como hoy, creer que hoy estamos peor, es negar que el ser humano esta en constante cambio, la Iglesia se ha visto envuelta en "tiempos terribles" desde que es Iglesia... el Evangelio ya nos prevenia sobre ello, la Escritura completa lo dice.

Eso es evidente. ¿Cuando se ha dado el hecho terrible de que la Iglesia promueva los mismos errores que habia condenado un siglo antes?
LA IGLESIA no este promoviendo el modernismo, si a eso te refieres, que "algunos" miembros de la Iglesia lo hagan no significa que la IGLESIA COMO TAL lo promueva. (Tambien conozco unos amigos que promueven un Tradicionalismo fundamentalista que da miedo y no por ello es la Iglesia la que promueve esa aberracion)

¿Cuando se ha dado una perdida de fe tan grande como la de ahora?

¿te recuerdo el Iluminismo y su epoca? o de plano prefieres evadirlo...

¿cuando se encontraban tan vacios los seminarios?


¿Tomas en cuenta a la humanidad en busqueda de una verdad relativa? esto es un aviso para que en lugar de estar criticando a la Santa Iglesia nos pongamos a trabajar por dar a conocer el Evangelio y no estar tachandonos unos a otros de "modernitas" "tradiccionalistas", etc.... esas son etiquetas muy nefastas dentro de la Iglesia TODOS LOS CATOLICOS SOMOS IGLESIA, si los seminarios estan vacios es por que quien debe escuchar el llamado se hace sordo a la voz del Señor... asi de simple y asi de grave...

¿Cuando el pueblo fiel ha mezclado su fe con otras creencias contrarias al catolicismo, como lo es por ej. la reencarnación?

entonces no es tan fiel, ¿no? ¿que hacer frente a esto? yo creo que EVANGELIZAR y dejar de estar dividiendo la Iglesia con posturas ridiculas...

¿Cuando se ha dado que los clerigos renieguen de su estado vistiendo como seglares?

¿sera renegar? ¿o sera que definitavamente se necesita esto? recuerdo a san Francisco Xavier en un episodio de su Mision evangelizadora vistiendo ricamente para poder llevar el evangelio a una corte en Japon... te pongo un ejemplo mas actual... en un pais como Mexico (my country) donde las leyes son anticlericales ¿que propones? existe una tolerancia, pero muy tenue al respecto, vestir como seglar no es un problema si la vida del Santo se da en santidad.

¿Cuando se ha visto que los clerigos abracen doctrinas contrarias a la fe catolica como el marxismo y la enseñene como si fuera la verdadera doctrina de Cristo?

Pues desde que la Iglesia existe se ha dado esto, no el marxismo ya que es relativamente nuevo en la linea del tiempo pero si de muchas otras doctrinas, somos seres humanos AMIGO.... la Iglesia no enseña esto y si gustas leete el Nuevo Catesismo de la Iglesia Catolica y el apartado al respecto, la Iglesia condena el Marxismo.

Cuando se dío la crisis del protestantismo los herejes renegaban de la fe catolica diciendo que ella no era verdadera, en la crisis actual se enseñan los errores del modernismo como si fueran parte integrante de la fe catolica.


El modernismo y el Protestantismo son dos cosas distintas, herejias, tal vez, pero ¿quien te pone a ti de juez? dice Santiago en la Escritura... en este cao te lo digo en relacion al Protestantismo, ahora ¿que propones? ¿que los quememos? (no dudo que gente como tu escoja esto) pero, ¿y tu caridad? (lo digo de nuevo el fundamentalismo aun catolico es una aberracion que debemos combatir) yo mismo reconozco y eh leido el Catesismo Mayor de San Pio X y se como se refiere al protestantismo, pero creo que no hay que sacar las cosas de contexto.
Ahora el Modernismo como tal esta condenado aun, ni el catesismo de la Iglesia, ni el PAPA lo avalan.


Basta con revisar los libros de catecismo mde las parroquias modernistas (yo mismo hice catecismo, y me averguenzo, ya que solo eran tonteras),

¿Parroquias modernistas? (de seguro preferias que fueran tal cortes tridentinas, jaja) dice el Señor "El que no junta desparrama" segun la condena al Modernismo de Pio X la Iglesia no entra en ninguna de las categorias que el Santo Padre Pio X condena... repito, "habra miembros de la Iglesia que cometan errores" pero la Iglesia ES SANTA... si eres "tan" catolico deberias saberlo.

basta ver lo que se enseña en los seminarios (yo estuve en el seminario 'más ortodoxo'de Chile y les aseguro que que muchas de las cosas alli enseñadas son contrarias al magisterio de la Iglesia, sobre todo contrario a Humani Generis de Pio XII, en materia de sagrada escritura), si siguera con los ejemplos no terminaría hoy...

Te refieres sin duda al estudio "humanistico" y no solo al estudio de la Escuela "Tomista" , y de ahi de seguro partes a criticar el CVII, como es tipico, ¿que de mal te hace entender que no vives solo en el mundo? no se trata de seguir el rumbo del mundo, obvio que no, pero si de entenderle, puesto que nuestra meta es convertir a todos, pero no con la espada si no con el conocimiento de la verdad, y la Verdad incluye que entiendas al ser humano, y no todo ser humano es Catolico, ademas ¿como entablar una lucha contra la filosofia del mundo cuando no sabes de lo que esta habla? entender al ser humano requiera un entendimiento neto del ser humano...
_________________
SIR CATCELOT EL PRIMER GATOLLERO.
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gatosentado76
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MensajePublicado: Mar Ago 21, 2007 11:21 pm    Asunto:
Tema: Motu Proprio: Summorum Pontificum
Responder citando

Veamos la Enclica que nombras:



Humani generis

Carta encíclica del Papa Pío XII sobre las falsas opiniones contra los fundamentos de la doctrina católica, 12 de agosto de 1950

Las disensiones y errores del género humano en cuestiones religiosas y morales han sido siempre fuente y causa de intenso dolor para todas las personas de buena voluntad, y principalmente para los hijos fieles y sinceros de la iglesia; pero en especial lo son hoy, cuando vemos combatidos aun los principios mismos de la civilización cristiana.

INTRODUCCIÓN
Ni es de admirar que siempre haya habido disensiones y errores fuera del redil de Cristo. Porque, aun cuando la razón humana, hablando absolutamente, procede con sus fuerzas y su luz natural al conocimiento verdadero y cierto de un Dios único y personal que con su providencia sostiene y gobierna el mundo, y, asimismo, al conocimiento de la ley natural, impresa por el Creador en nuestras almas; sin embargo, no son pocos los obstáculos que impiden a nuestra razón cumplir eficaz y fructuosamente este su poder natural. Porque las verdades tocantes a Dios y a las relaciones entre los hombres y Dios se hallan por completo fuera del orden de los seres sensibles; y, cuando se introducen en la práctica de la vida y la determinan, exigen sacrificio y abnegación propia.

2. Ahora bien; para adquirir tales verdades, el entendimiento humano encuentra dificultades, ya a causa de los sentidos o imaginación, ya por las malas concupiscencias derivadas del pecado original. Y así sucede que, en estas cosas, los hombres fácilmente se persuadan ser falso o dudoso lo que no quieren que sea verdadero. Por todo ello, ha de defenderse que la revelación divina es moralmente necesaria, para que, aun en el estado actual del género humano, con facilidad, con firme certeza y sin ningún error, todos puedan conocer las verdades religiosas y morales que de por sí no se hallan fuera del alcance de la razón 1 .

Más aún; a veces la mente humana puede encontrar dificultad hasta para formarse un juicio cierto sobre la credibilidad de la fe católica, no obstante que Dios haya ordenado muchas y admirables señales exteriores, por medio de las cuales aun con la sola luz de la razón se puede probar con certeza el origen divino de religión cristiana. De hecho, o guiado por prejuicios o motivo por las pasiones y la mala voluntad, puede no sólo negar la clara evidencia de esos indicios externos, sino también resistir a las inspiraciones que Dios infunde en nuestra almas.

3. Dando una mirada al mundo moderno, que se halla fuera del redil de Cristo, fácilmente se descubren las principales direcciones que siguen los doctos. Algunos admiten de hecho, sin discreción y sin prudencia, el sistema evolucionista, aunque ni en el mismo campo de las ciencias naturales ha sido probado como indiscutible, y pretenden que hay que extenderlo al origen de todas las cosas, y con temeridad sostienen la hipótesis monista y panteísta de un mundo sujeto a perpetua evolución. Hipótesis, de que se valen bien los comunistas para defender y propagar su materialismo dialéctico y arrancar de las almas toda idea de Dios.

La falsas afirmaciones de semejante evolucionismo, por las que se rechaza todo cuanto es absoluto, firme e inmutable, han abierto el camino a las aberraciones de una moderna filosofía , que, para oponerse al idealismo, al inmanetismo y al Pragmatismo se ha llamado a sí mismaExistencialismo, porque rechaza las esencias inmutables de las cosas y sólo se preocupa de la existencia de los seres singulares.

Existe, además, un falso historicismo que, al admitir tan sólo los acontecimientos de la vida humana, tanto en el campo de la filosofía como en el de los dogmas cristianos destruye los fundamentos de toda verdad y ley absoluta.

4. En medio de tal confusión de opiniones, Nos es de algún consuelo ver a los que hoy no rara vez, abandonando las doctrinas de Racionalismo en que antes se habían formado, desean volver a las fuentes de la verdad revelada, y reconocer y profesar la palabra de Dios, conservada en la Sagrada Escritura como fundamentos de la Teología. Pero al mismo tiempo lamentamos que no pocos de ésos, cuanto con más firmeza se adhieren a la palabra de Dios, tanto más rebajan el valor de la razón humana; y cuanto con más entusiasmo realzan la autoridad de Dios revelador, con tanta mayor aspereza desprecian el magisterio de la Iglesia, instituido por nuestro Señor Jesucristo para guardar e interpretar las verdades revelada por Dios. Semejente desprecio no sólo se halla en abierta contradicción con la Sagrada Escritura, sino que se manifiesta en su propia falsedad por la misma experiencia. Porque con frecuencia hasta los mismos disidentes de la Iglesia se lamentan públicamente de la discordia entre ellos reinante en las cuestiones dogmáticas, de tal suerte que, aun no queriéndolo, se ven obligados a reconocer la necesidad de un Magisterio vivo.

5. Los teólogos y filósofos católicos, que tienen la difícil misión de defender e imprimir en las almas de los hombres las verdades divinas y humanas, no deben ignorar ni desatender estas opiniones que, más o menos, se apartan del recto camino. Aun más, es necesario que las conozcan bien, ya porque no se pueden curar las enfermedades si antes no son suficientemente conocidas; ya que en las mismas falsas afirmaciones se oculta a veces un poco de verdad; ya, por último, porque los mismos errores estimulan la mente a investigar y ponderar con mayor diligencia algunas verdades filosóficas o teológicas.

6. Si nuestros filósofos y teólogos procurasen tan sólo sacar este fruto de aquellas doctrinas estudiadas con cautela, no tenía por qué intervenir el Magisterio de la Iglesia. Pero, aunque sabemos que los maestros y estudiosos católicos en general se guardan de tales errores, Nos consta, sin embargo, que aun no faltan quienes, como en los tiempos apostólicos, amando la novedad más de lo debido y temiendo ser tenidos por ignorantes de los progresos de la ciencia, procuran sustraerse a la dirección del Sagrado Magisterio, y así se hallan en peligro de apartarse poco a poco e insensiblemente de la verdad revelada y arrastrar también a los demás hacía el error.

7. Señálase también otro peligro, tanto más grave cuanto más se oculta bajo la capa de virtud. Muchos deplorando la discordia del género humano y la confusión reinante en las inteligencias humanas, son motivos por un celo imprudente y llevados por un interno impulso y un ardiente deseo de romper las barreras que separan entre sí a las personas buenas y honradas; por ello, propugnan una especie tal de irenismo que, pasando por alto las cuestiones que dividen a los hombres, se proponen no sólo combatir en unión de fuerzas al arrollador ateísmo, sino también reconciliar las opiniones contrarias aun en el campo dogmático. Y como en otro tiempo hubo quienes se preguntaban si la apologética tradicional de la Iglesia no era más bien un impedimento que una ayuda en el ganar las almas para Cristo, así tampoco faltan hoy quienes se atreven a poner en serio la duda de si conviene no sólo perfeccionar, sino hasta reformar completamente, la teología y su método tales como actualmente, con aprobación eclesiástica, se emplean en la enseñanza teológica, a fin de que con mayor eficacia se propague el reino de Cristo en todo el mundo, entre los hombres todos, cualquiera que sea su civilización o su opinión religiosa.

Si los tales no pretendiesen sino acomodar mejor, con alguna renovación, la ciencia eclesiástica y su método a las condiciones y necesidades actuales, nada habría casi de temerse; mas, al contrario, algunos de ellos, abrasados por un imprudente irenismo, parecen considerar como un óbice para restablecer la unidad fraterna todo cuanto se funda en las mismas leyes y principios dados por Cristo y en las instituciones por El fundadas o cuanto constituye la defensa y el sostenimiento de la integridad de la fe, caído todo lo cual, seguramente la unificación sería universal, en la común ruina.

8. Los que, o por reprensible afán de novedad, o por algún motivo laudable, propugnan estas nuevas opiniones, no siempre las proponen con el mismo orden, con la misma claridad o con los mismos términos, ni siempre con plena unanimidad de pareceres entre sí mismos; y de hecho, lo que hoy enseñan algunos más encubiertamente, con ciertas cautelas y distinciones, otros más audaces lo propalan mañana a las claras y sin limitaciones, con escándalo de muchos, sobre todo del clero joven, y con detrimento de la autoridad eclesiástica. Y aunque ordinariamente se suelen tratar, con mayor cautela, esas materias en los libros que se publican, con mayor libertad se habla ya en folletos distribuidos privadamente, ya en lecciones dactilografiadas, conferencias y reuniones. Estas doctrinas se divulgan no sólo entre los miembros de uno y otro clero, en los seminarios e institutos religiosos, sino también entre los seglares, sobre todo entre quienes se dedican a la educación e instrucción de la juventud.

I. DOCTRINAS ERRÓNEAS
9. En las materias de la teología, algunos pretenden disminuir lo más posible el significado de los dogmas y librar el dogma mismo de la manera de hablar tradicional ya en la Iglesia y de los conceptos filosóficos usados por los doctores católicos, a fin de volver, en la exposición de la doctrina católica, a las expresiones empleadas por las Sagradas Escrituras y por los Santos Padres. Así esperan que el dogma, despojado de los elementos que llaman extrínsecos a la revelación divina, se pueda coordinar fructuosamente con las opiniones dogmáticas de los que se hallan separados de la Iglesia, para que así se llegue poco a poco a la mutua asimilación entre el dogma católico y las opiniones de los disidentes.- Reducida ya la doctrina católica a tales condiciones, creen que ya queda así allanado el camino por donde se pueda llegar, según exigen las necesidades modernas, a que el dogma pueda ser formulado con las categorías de la filosofía moderna, ya se trate del Inmanentismo, o del Idealismo, o del Existencialismo, ya de cualquier otro sistema. Algunos más audaces afirman que esto se puede, y aún debe hacerse, porque los misterios de la fe -según ellos- nunca se pueden significar con conceptos completamente verdaderos, mas sólo con conceptos aproximativos -así los llaman ellos- y siempre mutables, por medio de los cuales de algún modo se manifiesta la verdad, sí, pero necesariamente también se desfigurar. Por eso no creen absurdo, antes lo creen necesario del todo, el que la teología, según los diversos sistemas filosóficos que en el decurso del tiempo le sirven de instrumento, vaya sustituyendo los antiguos conceptos por otros nuevos, de tal suerte que con fórmulas diversas y hasta cierto punto aun opuestas-equivalente, dicen ellos-expongan a la manera humana aquellas verdades divinas. Añaden que la historia de los dogmas consiste en exponer las varias formas que sucesivamente ha dio tomando la verdad revelada, según las diversas doctrinas y opiniones que a través de los siglos han ido apareciendo.

10. Por lo dicho es evidente que estas tendencias no sólo conducen al llamado relativismo dogmático, sino que ya de hecho lo contienen, pues el desprecio de la doctrina tradicional y de su terminología favorecen demasiado a ese relativismo y lo fomentan. Nadie ignora que los términos empleados, así en la enseñanza de la teología como por el mismo Magisterio de la Iglesia, para expresar tales conceptos, pueden ser perfeccionados y precisados, y sabido es, además, que la Iglesia no siempre ha sido constante en el uso de aquello mismos términos. También es cierto que la Iglesia no puede ligarse a un efímero sistema filosófico, pero las nociones y los términos que los doctores católicos, con general aprobación, han ido reuniendo durante varios siglos para llegar a obtener algún conocimiento del dogma, no se fundan, sin duda, en cimientos tan deleznables. Se fundan, realmente, en principios y nociones deducidas del verdadero conocimiento de las cosas creadas; deducción realizada a la luz de la verdad revelada, que, por medio de la Iglesia, iluminaba, como una estrella, la mente humana. Por eso no es de admirar que algunas de estas nociones hayan sido no sólo empleadas, sino también aprobadas por los Concilios ecuménicos, de tal suerte que no es lícito apartarse de ellas.

11. Por todas estas razones, pues, es de suma imprudencia el abandonar o rechazar o privar de su valor tantas y tan importantes nociones y expresiones que hombres de ingenio y santidad no comunes, bajo la vigilancia del sagrado Magisterio y con la luz y guía del Espíritu Santo, han concebido, expresado y perfeccionado -con un trabajo de siglos- para expresar las verdades de la fe, cada vez con mayor exactitud, y (suma imprudencia es) sustituirlas con nociones hipotéticas o expresiones fluctuantes y vagas de la nueva filosofía, que, como las hierbas del campo, hoy existen, y mañana caerían secas; aún más, ello convertiría el mismo dogma en una caña agitada por el viento. demás de que el desprecio de los términos y nociones que suelen emplear los teóricos escolásticos conducen forzosamente a debilitar la teología llamada especulativa, la cual, según ellos, carece de verdadera certeza, en cuanto que se fundan en razones teológicas.

12. Por desgracia, estos amigos de novedades fácilmente pasan del desprecio de la teología escolática a tener en menos y aun a despreciar también el mismo Magisterio de la Iglesia, que con su autoridad tanto peso ha dado a aquella teología. Presentan este Magisterio como un impedimento del progreso y como un obstáculo d el ciencia; y hasta hay católicos que lo consideran como un freno injusto, que impide que algunos teólogos más cultos renueven la teología. Y aunque este sagrado Magisterio, en las cuestiones de fe y costumbres, debe ser para todo teólogo la norma próxima y universal de la verdad (ya que a él ha confiado nuestro Señor Jesucristo la custodia, la defensa y la interpretación del todo el depósito d el fe -o sea, las Sagradas Escrituras y la tradición divina), sin embargo a veces se ignora, como si no existiese, la obligación que tienen todos los fieles de huir de aquellos errores que más o menos se acercan a la herejía, y, por lo tanto, de observar también las constituciones y decretos en que la Santa Sede ha proscrito y prohibido las tales opiniones falsas 2 .

Hay algunos que, de propósito y habitualmente, desconocen todo cuanto los Romanos Pontífices han expuesto en las Encíclicas sobre el carácter y la constitución de la Iglesia; y ello, para hacer prevalecer un concepto vago que ellos profesan y dicen haber sacado de los antiguos Padres, especialmente de los griegos. Y, pues los Sumos Pontífices, dicen ellos, no quieren determinar nada en la opiniones disputadas entre los teólogos, se ha de volver a las fuentes primitivas, y con los escritos de los antiguos se han de explicar las constituciones y decretos del Magisterio.

13. Afirmaciones éstas, revestidas tal vez d un estilo elegante, pero que no carecen de falacia. Pues es verdad que los Romanos Pontífices, en general, conceden libertad a los teólogos en las cuestione disputadas -en distintos sentidos- entre los más acreditados doctores; pero la historia enseña que muchas cuestiones que algún tiempo fueron objeto de libre discusión no pueden ya ser discutidas.

14. Ni puede afirmarse que las enseñanzas de las encíclicas no exijan de por sí nuestro asentimiento, pretextando que los Romanos Pontífices no ejercen en ellas la suprema majestad de su Magisterio.

Pues son enseñanzas del Magisterio ordinario, para las cuales valen también aquellas palabras: El que a vosotros oye, a Mí me oye 3 ; y la mayor parte de las veces, lo que se propone e inculca en las Encíclicas pertenece ya -por otras razones- al patrimonio de la doctrina católica. Y si los Sumos Pontífices, en sus constituciones, de propósito pronuncian una sentencia en materia hasta aquí disputada, es evidente que, según la intención y voluntad de los mismos Pontífices, esa cuestión ya no se puede tener como de libre discusión entre los teólogos.

15. También es verdad que los teólogos deben siempre volver a las fuentes de la Revelación divina, pues a ellos toca indicar de qué manera se encuentre explícita o implícitamente 4 en la Sagrada Escritura y en la divina tradición lo que enseña el Magisterio vivo. Además, las dos fuentes de la doctrina revelada contienen tantos y tan sublimes tesoros de verdad, que nunca realmente se agotan. Por eso, con el estudio de las fuentes sagradas se rejuvenecen continuamente las sagradas ciencias, mientras que, por lo contrario, una especulación que deje ya de investigar el depósito de la fe se hace estéril, como vemos por experiencia. Pero esto no autoriza a hacer de la teología, aun de la positiva, una ciencia meramente histórica. Porque junto con esas sagradas fuentes, Dios ha dado a su Iglesia el Magisterio Vivo, para ilustrar también y declarar lo que en el depósito de la fe no se contiene sino oscura y como implícitamente. Y el divino Redentor no ha confiado la interpretación auténtica de este depósito a cada uno de sus fieles, ni un a los teólogos, sino sólo al Magisterio de la Iglesia. Y si la Iglesia ejerce este su oficio (como con frecuencia lo h hecho en el curso de los siglos, con el ejercicio, ya extraordinario, del mismo oficio), es evidentemente falso el método que trata de explicar lo claro con lo oscuro; antes bien, es menester que todos sigan el orden inverso. Por los cual Nuestro Predecesor de i. m., Pío IX, al enseñar que es deber nobilísimo de la teología el mostrar cómo una doctrina definida por la Iglesia se contiene en las fuentes, no sin grave motivo añadió aquellas palabras: con el mismo sentido, con que ha sido definida por la Iglesia.

16. Volviendo a las nuevas doctrinas de que tratamos antes, algunos proponen o insinúan en los ánimos muchas opiniones que disminuyen la autoridad divina de la Sagrada Escritura, pues se atreven a adulterar el sentido de las palabras con que el Concilio Vaticano define que Dios es el autor de la Sagrada Escritura y renuevan una teoría, ya muchas veces condenada, según la cual la inerrancia de la Sagrada Escritura se extiende sólo a los textos que tratan de Dios mismo, de la religión o de la moral. Más aún: sin razón hablan de un sentido humano de la Biblia, bajo el cual se oculta el sentido divino, que es, según ellos, el sólo infalible. En la interpretación de la Sagrada Escritura no quieren tener en cuenta la analogía de la fe ni la tradición de la Iglesia, de manera que la doctrina de los Santos Padres y del sagrado Magisterio, debe ser medida por la de las Sagradas Escrituras, explicadas - éstas- por los exégetas de un modo meramente humano, más bien que exponer las Sagradas Escrituras según la mente de la Iglesia, que ha sido constituida por Nuestro Señor Jesucristo como guarda e intérprete de todo el depósito de las verdades reveladas.

17. Además, el sentido literal de la Sagrada Escritura y su exposición, que tantos y tan eximios exégetas, bajo la vigilancia de la Iglesia, han elaborado, deben ceder el puesto, según las falsas opiniones de éstos [los nuevos], a una nueva exégesis que llaman simbólica o espiritual, con la cual los libros del Antiguo Testamento, que actualmente en la Iglesia son como una fuente cerrada y oculta, llegarían por fin a abrirse para todos. De esta manera, afirman, desaparecen todas las dificultades, que solamente encuentran los que se atienen al sentido literal de las Sagradas Escrituras.

18. Todos ven cuánto se apartan estas opiniones de los principios y normas hermenéuticas justamente establecidas por Nuestros Predecesores, de f. m., León XIII, en la encíclica Providentissimus, y Benedicto XV, en la encíclica Spiritus Paraclitus, y también por Nos mismo en la encíclica Divino aflante Spiritu.

19. No hay, pues, que admirarse que estas novedades hayan producido frutos venenosos ya en casi todos los tratados de teología. Se pone en duda si la razón humana, sin la ayuda de la divina revelación y de la divina gracia, puede demostrar la existencia de un Dios personal con argumentos deducidos de las cosas creadas; se niega que el mundo haya tenido principio, y se afirma que la creación del mundo es necesaria, pues procede de la necesaria liberalidad del amor divino; se niega asimismo a Dios la presencia eterna e infalible de las acciones libres de los hombres: opiniones todas contrarias del Concilio Vaticano 5 .

20. También hay algunos que plantean el problema de si los ángeles son personas; y si hay diferencia esencial entre la materia y el espíritu. Otros desvirtúan el concepto del carácter gratuito del orden sobrenatural, pues defienden que Dios no puede crear seres inteligentes sin ordenarlos y llevarlos a la visión beatífica. Y, no contentos con esto, contra las definiciones del Concilio de Trento, destruyen el concepto del pecado original, junto con el del pecado en general en ofensa de Dios, así como también el de la satisfacción que Cristo ha dado por nosotros. Ni faltan quienes sostienen que la doctrina de la transubstanciación, al estar fundada sobre un concepto ya anticuado de la substancia, debe ser corregida de manera que la presencia real de Cristo en la Eucaristía quede reducida a un simbolismo, según el cual las especies consagradas no son sino señales eficaces de la presencia espiritual de Cristo y de su íntima unión con en el Cuerpo Místico con los miembros fieles.

21. Algunos no se consideran obligados por la doctrina -que, fundada en las fuentes de la revelación, expusimos Nos hace pocos años en una Encíclica-, según la cual el Cuerpo Místico de Cristo y la Iglesia Católica Romana son una sola y misma cosa 6 . Otros reducen a una pura fórmula la necesidad de pertenecer a la verdadera Iglesia para conseguir la salud eterna. Otros, finalmente, no admiten el carácter racional de los signos de la credibilidad de la fe cristiana.

22. Es notorio que estos y otros errores semejantes se propagan entre algunos hijos Nuestros, equivocados por un imprudente celo o por una ciencia falsa; y con tristeza nos vemos obligados a repetirles -a estos hijos- verdades conocidísimas y errores manifiestos, señalándoles con preocupación los peligros del error.

Todos conocen bien cuánto estima la Iglesia el valor de la humana razón, cuyo oficio es demostrar con certeza la existencia de un solo Dios personal, comprobar invenciblemente los fundamentos de la misma fe cristiana por medio de sus notas divinas, establecer claramente la ley impresa por el Creador en las almas de los hombres y, por fin, alcanzar algún conocimiento, siquiera limitado, aunque muy fructuoso, de los misterios 7 .

II.DOCTRINA DE LA IGLESIA
23. Pero este oficio sólo será cumplido bien y seguramente, cuando la razón esté convenientemente cultivada, es decir, si hubiere sido nutrida con aquella sana filosofía, que es como un patrimonio heredado de las precedentes generaciones cristianas, y que, por consiguiente, goza de una mayor autoridad, por que el mismo Magisterio de la Iglesia ha utilizado sus principios y sus principales asertos, manifestados y precisados lentamente, a través de los tiempos, por hombres de gran talento, para comprobar la misma divina revelación. Y esta filosofía, confirmada y comúnmente aceptada por la Iglesia, defiende el verdadero y genuino valor del conocimiento humano, los inconcusos principios metafísicos -a saber: los de razón suficiente, causalidad y finalidad- y, finalmente sostiene que se puede llegar a la verdad cierta e inmutable.

24. En tal filosofía se exponen, es cierto, muchas cosas que ni directa ni indirectamente se refieren a la fe o las costumbres, y que, por lo mismo, la Iglesia deja a la libre disputa de los especialistas; pero no existe la misma libertad en muchas otras materias, principalmente en lo que toca a los principios y a los principales asertos que poco ha hemos recordado. Aún en estas cuestiones esenciales se puede vestir a la filosofía con más aptas y ricas vestiduras, reforzarla con más eficaces expresiones, despojarla de cierta terminología escolar menos conveniente, y hasta enriquecerla -pero con cautela- con ciertos elementos dejados a la elaboración progresiva del pensamiento humano; pero nunca es lícito derribarla o contaminarla con falsos principios, ni estimarla como un gran monumento, pero ya anticuado. Pues la verdad y sus expresiones filosóficas no pueden estar sujetas a cambios continuos, principalmente cuando se trate de los principios que la mente humana conoce por sí misma o de aquellos juicios que se apoyan tanto en la sabiduría de los siglos como en el consentimiento y fundamento aun de la misma revelación divina. Ninguna verdad, que la mente humana hubiese descubierto mediante una sincera investigación, puede estar en contradicción con otra verdad ya alcanzada, porque Dios la suma Verdad, creó y rige la humana inteligencia no para que cada día oponga nuevas verdades a las ya realmente adquiridas, sino para que, apartados los errores que tal vez se hayan introducido, vaya añadiendo verdades a verdades de un modo tan ordenado y orgánico como el que aparece en la constitución misma de la naturaleza de las cosas, de donde se extrae la verdad. Por ello, el cristiano, tanto filósofo como teólogo, no abraza apresurada y ligeramente las novedades que se ofrecen todos los días, sino que ha de examinarlas con la máxima diligencia y ha de someterlas a justo examen, no sea que pierda la verdad ya adquirida o la corrompa, ciertamente con grave peligro y daño aun para la fe misma.

25. Considerando bien todo lo ya expuesto más arriba, fácilmente se comprenderá porqué la Iglesia exige que los futuros sacerdotes sean instruidos en las disciplinas filosóficas según el método, la doctrina y los principios del Doctor Angélico 8 , pues por la experiencia de muchos siglos sabemos ya bien que el método del Aquinatense se distingue por una singular excelencia, tanto para formar a los alumnos como para investigar la verdad, y que, además, su doctrina está en armonía con la divina revelación y es muy eficaz así para salvaguardar los fundamentos de la fe como para recoger útil y seguramente los frutos de un sano progreso 9 .

26. Por ello es muy deplorable que hoy en día algunos desprecien una filosofía que la Iglesia ha aceptado y aprobado, y que imprudentemente la apelliden anticuada por su forma y racionalística (así dicen) por el progreso psicológico. Pregonan que esta nuestra filosofía defiende erróneamente la posibilidad de una metafísica absolutamente verdadera; mientras ellos sostienen, por lo contrario, que las verdades, principalmente las trascendentales, sólo pueden convenientemente expresarse mediante doctrinas dispares que se completen mutuamente, aunque en cierto modo sean opuestas entre sí. Por ello conceden que la filosofía enseñada en nuestras escuelas, con su lúcida exposición y solución de los problemas, con su exacta precisión de conceptos y con sus claras distinciones, puede ser útil como preparación al estudio de la teología escolástica, como se adaptó perfectamente a la mentalidad del medievo; pero -afirman- no es un método filosófico que responda ya a la cultura y a las necesidades modernas. Agregan, además, que la filosofía perenne no es sino la filosofía de las esencias inmutables, mientras que la mente moderna ha de considerar la existencia de los seres singulares y la vida en su continua evolución. Y mientras desprecian esta filosofía ensalzan otras, antiguas o modernas, orientales u occidentales, de tal modo que parecen insinuar que, cualquier filosofía o doctrina opinable, añadiéndole -si fuere menester- algunas correcciones o complementos, puede conciliarse con el dogma católico. Pero ningún católico puede dudar de cuán falso sea todo eso, principalmente cuando se trata de sistemas como el Inmanentismo, el Idealismo, el Materialismo, ya sea histórico, ya dialéctico, o también el Existencialismo, tanto si defiende el ateísmo como si impugna el valor del raciocinio en el campo de la metafísica.

Por fin, achacan a la filosofía enseñada en nuestras escuelas el defecto de que, en el proceso del conocimiento, atiende sólo a la inteligencia, menospreciando el oficio de la voluntad y de los sentimientos. Lo cual no es verdad. La filosofía cristiana, en efecto, nunca ha negado la utilidad y la eficiencia de las buenas disposiciones que todo espíritu tiene para conocer y abrazar los principios religiosos y morales; más aún: siempre ha enseñado que la falta de tales disposiciones puede ser la causa de que el entendimiento, bajo el influjo de las pasiones y de la mala voluntad, de tal manera se obscurezca que no pueda ya llegar a ver con rectitud. Y el Doctor común cree que el entendimiento puede en cierto modo percibir los más altos bienes correspondientes al orden moral, tanto natural como sobrenatural, en cuanto experimenta en lo íntimo una cierta efectiva connaturalidad con esos mismos bienes, ya sea natural, ya por medio de la gracia divina 10 ; y se comprende bien cómo ese conocimiento, por poco claro que sea, puede ayudar a la razón en sus investigaciones. Pero una cosa es reconocer la fuerza de la voluntad y de los sentimientos para ayudar a la razón a alcanzar un conocimiento más cierto y más seguro de las cosas morales, y otra lo que intentan estos innovadores, esto es, atribuir a la voluntad y a los sentimientos un cierto poder de intuición y afirmar que el hombre, cuando con la razón no puede ver con claridad lo que debería abrazar como verdadero, acude a la voluntad, gracias a la cual elige libremente para resolverse entre las opiniones opuestas, con lo cual de mala manera mezclan el conocimiento y el acto de la voluntad.

27. No es de maravillar que, con estas nuevas opiniones, estén en peligro las dos disciplinas filosóficas que por su misma naturaleza están estrechamente relacionadas con la doctrina católica, a saber: la teodicea y la ética. Sostienen ellos que el oficio de éstas no es demostrar con certeza alguna verdad tocante a Dios o a cualquier otro ser trascendente, sino más bien el mostrar que cuanto la fe enseña acerca de Dios personal y de sus preceptos, es enteramente conforme a las necesidades de la vida, y que por lo mismo todos deben abrazarlo para evitar la desesperación y alcanzar la salvación eterna. Afirmaciones éstas, claramente opuestas a las enseñanzas de nuestros Antecesores León XIII y Pío X, e inconciliables con los decretos del Concilio Vaticano. Inútil sería el deplorar tales desviaciones de la verdad si, aún en el campo filosófico, todos mirasen con la debida reverencia al Magisterio de la Iglesia, la cual por divina institución tiene la misión no sólo de custodiar e interpretar el depósito de la verdad revelada, sino también vigilar sobre las mismas disciplinas filosóficas para que los dogmas no puedan recibir daño alguno de las opiniones no rectas.

III. LAS CIENCIAS
28. Resta ahora el decir algo sobre determinadas cuestiones que, aún perteneciendo a las ciencias llamadas positivas, se entrelazan, sin embargo, más o menos con las verdades de la fe cristiana. No pocos ruegan con insistencia que la fe católica tenga muy en cuenta tales ciencias; y ello ciertamente es digno de alabanza, siempre que se trata de hechos realmente demostrados; pero es necesario andar con mucha cautela cuando más bien se trate sólo de hipótesis, que, aun apoyadas en la ciencia humana, rozan con la doctrina contenida en la Sagrada Escritura o en la tradición. Si tales hipótesis se oponen directa o indirectamente a la doctrina revelada por Dios, entonces sus postulados no pueden admitirse en modo alguno.

29. Por todas estas razones, el Magisterio de la Iglesia no prohíbe el que -según el estado actual de las ciencias y la teología- en las investigaciones y disputas, entre los hombres más competentes de entrambos campos sea objeto de estudio la doctrina del evolucionismo, en cuanto busca el origen del cuerpo humano en una materia viva preexistente -pero la fe católica manda defender que las almas son creadas inmediatamente por Dios-. Mas todo ello ha de hacerse de manera que las razones de una y otra opinión -es decir la defensora y la contraria al evolucionismo- sean examinadas y juzgadas seria, moderada y templadamente; y con tal que todos se muestren dispuestos a someterse al juicio de la Iglesia, a quien Cristo confirió el encargo de interpretar auténticamente las Sagradas Escrituras y defender los dogmas de la fe 11 . Pero algunos traspasan esta libertad de discusión, obrando como si el origen del cuerpo humano de una materia viva preexistente fuese ya absolutamente cierto y demostrado por los datos e indicios hasta el presente hallados y por los raciocinios en ellos fundados; y ello, como si nada hubiere en las fuentes de la revelación, que exija la máxima moderación y cautela en esta materia.

30. Mas, cuando ya se trata de la otra hipótesis, es a saber, la del poligenismo, los hijos de la Iglesia no gozan de la misma libertad, porque los fieles cristianos no pueden abrazar la teoría de que después de Adán hubo en la tierra verdaderos hombres no procedentes del mismo protoparente por natural generación, o bien de que Adán significa el conjunto de muchos primeros padres, pues no se ve claro cómo tal sentencia pueda compaginarse con cuanto las fuentes de la verdad revelada y los documentos del Magisterio de la Iglesia enseñan sobre el pecado original, que procede de un pecado en verdad cometido por un solo Adán individual y moralmente, y que, transmitido a todos los hombres por la generación, es inherente a cada uno de ellos como suyo propio 12 .

31. Y como en las ciencias biológicas y antropológicas, también en las históricas algunos traspasan audazmente los límites y las cautelas que la Iglesia ha establecido. De un modo particular es deplorable el modo extraordinariamente libre de interpretar los libros del Antiguo Testamento. Los autores de esa tendencia, para defender su causa, sin razón invocan la carta que la Comisión Pontificia para los Estudios Bíblicos envió no hace mucho tiempo al Arzobispo de París 13 . La verdad es que tal carta advierte claramente cómo los once primeros capítulos del Génesis, aunque propiamente no concuerdan con el método histórico usado por los eximios historiadores greco-latinos y modernos, no obstante pertenecen al género histórico en un sentido verdadero, que los exégetas han de investigar y precisar; los mismos capítulos -lo hace notar la misma carta- con estilo sencillo y figurado, acomodado a la mente de un pueblo poco culto, contienen ya las verdades principales y fundamentales en que se apoya nuestra propia salvación, ya también una descripción popular del origen del género humano y del pueblo escogido.

32. Mas si los antiguo hagiógrafos tomaron algo de las tradiciones populares -lo cual puede ciertamente concederse-, nunca ha de olvidarse que ellos obraron así ayudados por la divina inspiración , la cual los hacía inmunes de todo error al elegir y juzgar aquellos documentos. Por lo tanto, las narraciones populares incluidas en la Sagrada Escritura, en modo alguno pueden compararse con las mitologías u otras narraciones semejantes, las cuales más bien proceden de una encendida imaginación que de aquel amor a la verdad y a la sencillez que tanto resplandece en los libros Sagrados, aun en los del Antiguo Testamento, hasta el punto de que nuestros hagiógrafos deben ser tenidos en este punto como claramente superiores a los escritores profanos.

33. En verdad sabemos Nos cómo la mayoría de los doctores católicos, consagrados a trabajar con sumo fruto en las Universidades, en los Seminarios y en los Colegios religiosos, están muy lejos de esos errores, que hoy abierta u ocultamente se divulgan o por cierto afán de novedad o por un inmoderado celo de apostolado. Pero sabemos también que tales nuevas opiniones hacen su presa entre los incautos, y por lo mismo preferimos poner remedio en los comienzos, más bien que suministrar una medicina, cuando la enfermedad esté ya demasiado inveterada. Por lo cual, después de meditarlo y considerarlo largamente delante del Señor, para no faltar a Nuestro sagrado deber, mandamos a los Obispos y a los Superiores generales de las Ordenes y Congregaciones religiosas, onerando gravísimamente sus consecuencias, que con la mayor diligencia procuren el que ni en las clases, ni en reuniones o conferencias, ni con escritos de ningún género se expongan tales opiniones, en modo alguno, ni a los clérigos ni a los fieles cristianos.

34. Sepan cuantos enseñan en Institutos eclesiásticos que no pueden en conciencia ejercer el oficio de enseñar que les ha sido concedido, si no acatan con devoción las normas que hemos dado y si no las cumplen con toda exactitud en la formación de sus discípulos. Esta reverencia y obediencia que en su asidua labor deben ellos profesar al Magisterio de la Iglesia, es la que también han de infundir en las mentes y en los corazones de sus discípulos.

Esfuércense por todos medios y con entusiasmo para contribuir al progreso de las ciencias que enseñan; pero eviten también el traspasar los límites por Nos establecidos para la defensa de la fe y de la doctrina católica. A las nuevas cuestiones que la moderna cultura y el progreso del tiempo han hecho de gran actualidad, dediquen los resultados de sus más cuidadosas investigaciones, pero con la conveniente prudencia y cautela; finalmente, no crean, cediendo a un falso irenismo, que pueda lograrse una feliz vuelta-a la Iglesia- de los disidentes y los que están en el error, si la verdad íntegra que rige en la Iglesia no es enseñada a todos sinceramente, sin ninguna corrupción y sin disminución alguna.

Fundados en esta esperanza que vuestra pastoral solicitud aumentará todavía, como prenda de los dones celestiales y en señal de Nuestra paternal benevolencia, a todos vosotros, Venerables Hermanos, a vuestro clero y a vuestro pueblo, impartimos con todo amor la Bendición Apostólica.

Dado en Roma, junto a San Pedro, el 12 de agosto de 1950, año duodécimo de Nuestro Pontificado.


--------------------------------------------------------------------------------

1

Conc. Vat. DB 1876, Const. De Fide cath. cap. 2 De revelatione.
2

C.I.C. c. 1324; cf. Conc. Vat. DB 1820, Const. De Fide cath. cap. 4 De Fide et ratione.
3

Luc. 10, 16.
4

Pius IX Inter gravíssimas 28 oct. 1870 Acta 1, 260.
5

Cf. Conc. Vat. Const. De Fide cath. cap. 1 De Deo rerum omnium creatore.
6

Cf. enc. Mystici Corporis Christi, A.A.S. 34, 193 ss.
7

Cf. Conc. Vat. DB 1796.
8

C.I.C. can. 1366, 2.
9

A.A.S. 38 (1946) 387.
10

Cf. S. Th. 2. 2ae., 1, 4 ad 3 et 45, 2 in c.
11

Cf. Alloc. Pont. ad membra Academiae Scientiarum 30 nov. 1941: A.A.S. 33, 506.
12

Cf. Rom. 5, 12-19; Conc. Trid. sess. 5, can. 1-4.
13

16 ian. 1948: A.A.S. 40, 45-48.



Hijola pues por mas que la leo y busco un apoyo a lo que tu expones no encuentro nada que apoye tus argumentos... (sera que no tengo caracter de fundanmentalista) leo lo que la Iglesia sigue enseñando, y ha enseñado, es muy claro PIO XII en algunos punto, como:

"Por todas estas razones, el Magisterio de la Iglesia no prohíbe el que -según el estado actual de las ciencias y la teología- en las investigaciones y disputas, entre los hombres más competentes de entrambos campos"

Pio XII enseña efectivamente a distinguir las doctrinas erroneas, pero no prohibe, que se discuta, etc... y para esto hay que "ESTUDIAR" es mas el superheroe de los TRADICIONALISTAS, Santo Tomas de Aquino, a quien tanto le debemos todos los CATOLICOS, en su momento se encontro con la Prohibicion de leer a Aristoteles pues la mentalidad de la Epoca (PAPA E IGLESIA) no podia aceptar como valido un pensamiento "tan" pagano, y sin embargo la Escolastica se nutre en gran parte del pensamiento Aristotelico, ¿por que? .... ¿esta claro no?

en fin.... Bendiciones.

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crisostomo
Esporádico


Registrado: 25 Jul 2007
Mensajes: 40
Ubicación: Mexico

MensajePublicado: Jue Ago 23, 2007 10:18 pm    Asunto:
Tema: Motu Proprio: Summorum Pontificum
Responder citando

Andrés Morello escribió:
Si bien es cierto que San Ignacio vivió en un tiempo convulsionado dentro de la Iglesia, jamás se ha dado una crisis tan terrible como la que se da en estos tiempos. Eso es evidente. ¿Cuando se ha dado el hecho terrible de que la Iglesia promueva los mismos errores que habia condenado un siglo antes? ¿Cuando se ha dado una perdida de fe tan grande como la de ahora? ¿cuando se encontraban tan vacios los seminarios? ¿Cuando el pueblo fiel ha mezclado su fe con otras creencias contrarias al catolicismo, como lo es por ej. la reencarnación? ¿Cuando se ha dado que los clerigos renieguen de su estado vistiendo como seglares? ¿Cuando se ha visto que los clerigos abracen doctrinas contrarias a la fe catolica como el marxismo y la enseñene como si fuera la verdadera doctrina de Cristo? Cuando se dío la crisis del protestantismo los herejes renegaban de la fe catolica diciendo que ella no era verdadera, en la crisis actual se enseñan los errores del modernismo como si fueran parte integrante de la fe catolica. Basta con revisar los libros de catecismo mde las parroquias modernistas (yo mismo hice catecismo, y me averguenzo, ya que solo eran tonteras), basta ver lo que se enseña en los seminarios (yo estuve en el seminario 'más ortodoxo'de Chile y les aseguro que que muchas de las cosas alli enseñadas son contrarias al magisterio de la Iglesia, sobre todo contrario a Humani Generis de Pio XII, en materia de sagrada escritura), si siguera con los ejemplos no terminaría hoy...


Caro Andrés,

Ante esta innegable verdad que nos presentas, ante esta crisis tan aguda que vivimos en la Iglesia Católica Apostólica Romana, qué hemos de hacer? Aguantar más, obedeciendo ciegamente? Hasta cuándo? Quejarse? Pero quejarse contra quién, para qué? Abandonar todo esto? Para ir a dónde?
Si la casa comienza a caerse, lo mejor es asegurarla a tiempo e iniciar su reparación inmdiatamente. Sólo que en nuestra Iglesia la reparación es tan lenta que cada vez surgen nuevas y mayores "ranuras" que se van transformando en verdaderas "brechas".
Para dónde vamos a pegar? Nos vamos, como hacen los músicos: "con la música para otra parte".
Tendremos que buscar refugio en los Lefebvristas?
Seguimos obedeciendo? Pero, obedeciendo a quién?

Dónde están los Obispos? Dónde está el Magisterio de los Obispos? Quién pone órden en este desórden? Quién es capaz de hacer que se cumpla el Derecho Canónico? Quién es capaz de aplicar las sanciones previstas para cada caso?

Lo más grave de todo esto es que si usted quiere tener amigos y no quiere ser perseguido en su misma Iglesia y por su misma Iglesia, entonces más vale que no reclame nada, que no objete nada, que no denuncie nada, que no se importe por cuestiones de Tradición o Magisterio.

Señor, a dónde iremos?
Ven, Señor, no tardes tanto....!
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gatosentado76
Veterano


Registrado: 18 Feb 2006
Mensajes: 2363

MensajePublicado: Jue Ago 23, 2007 11:32 pm    Asunto:
Tema: Motu Proprio: Summorum Pontificum
Responder citando

No es para mi la pregunta pero como catolico creo que puedo responder:

Para dónde vamos a pegar? Nos vamos, como hacen los músicos: "con la música para otra parte".
Tendremos que buscar refugio en los Lefebvristas?


Animo no hay que irse a los extremos, yo respeto mucho a los Lefebvristas, pero no su terquedad al satanizar a la Iglesia, esta bien que hay problemas pero siempre han existido (sobre todo despues de cada concilio, no se le puede dar gusto a todos) no tenemos que ir a ningun otro lado, esta es NUESTRA CASA, Nuestra IGLESIA, mejor vamos a luchar por ella haciendo lo correcto.

Seguimos obedeciendo? Pero, obedeciendo a quién?

Pues a quien mas, a DIOS, al San Padre que fue puesto ahi por DIOS.

Dónde están los Obispos?

En el Arzobispado, en su grey, (los habra desorientados pero no estan solos lo tienen a usted y a mi para orar y trabajar)


Dónde está el Magisterio de los Obispos?

Donde siempre ha estado, solo que si le hacemos al Che Guevara Religioso pues no escucharemos la voz de Dios en boca de ese Magisterio. (y si tienen errores, animooooo!!!! se vale levantar la voz, ¿que no sos bautizado?)


Quién pone órden en este desórden?

Tampoco es para tanto, creo que desordenamos mas si seguimos quejandonos en lugar de actuar, creando division en la Iglesia entre Tradicionalistas y los que no lo son... esa si es una soberana tonteria, TODOS SOMOS IGLESIA, y la Tradicion no esta muerta ni estatica, somos parte de ella, un segmentito en la linea del tiempo, solamente... la Iglesia estara ahi cuando el Señor Regrese, aunque solo hayan dos o tres chicharos...


Quién es capaz de hacer que se cumpla el Derecho Canónico?

Desde el PAPA, hasta el Laico, siempre y cuando trabaje por y para Dios y no por defender estructuras.

Quién es capaz de aplicar las sanciones previstas para cada caso?

Ahi si solo el magisterio, hay que orar por ello. (hasta los de la FFSPIOX desobedecen esto aunque digan que no, ¿acaso no recuerdan los tribunales que armaron para anulaciones matrimoniales? eso es competencia del Papa nada mas, ya ves hasta en la Tradicion se cuecen habas)

Lo más grave de todo esto es que si usted quiere tener amigos y no quiere ser perseguido en su misma Iglesia y por su misma Iglesia, entonces más vale que no reclame nada, que no objete nada, que no denuncie nada,

¿sera por que todavia no nos creemos que somos PROFETAS? hay que denunciar, hablar, reformar la Iglesia ¿o que? ¿le tememos a la santidad y la persecucion que nos pueda acarrear?

que no se importe por cuestiones de Tradición o Magisterio.

La Tradicion no se quedo en Trento si a eso nos referimos, tenemos que entender que la Tradicion sigue vigente, y que el CVII aunque a muchos les moleste y duela era necesario pues la Iglesia ocupa un lugar en el Mundo, no para ser del mundo si no para llevar a todos a Cristo.

Señor, a dónde iremos?

Yo espero en Dios ir al cielo, jajaja, por lo pronto a Misa.

Ven, Señor, no tardes tanto....!


El Señor no tarda, ahi esta en el Sagrario, esperando que hagamos caso de "MISERICORDIA QUIERO, NO SACRIFICIOS"

Animo, si la Iglesia enfrenta problemas es por que es una IGLESIA VIVA, si ni siquiera temblara ya seriamos cadaver.... animo, bendiciones.
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Micaelius
Asiduo


Registrado: 01 Ene 2007
Mensajes: 363
Ubicación: España

MensajePublicado: Vie Ago 24, 2007 9:46 am    Asunto:
Tema: Motu Proprio: Summorum Pontificum
Responder citando

A ver si lo entiendo: un forista que dice ser sacerdote, nos invita "sutilmente" a que "busquemos refugio" en un grupo integrado por obispos excomulgados y sacerdotes ordenados ilícitamente.

Una de dos: o yo estoy confundido y este forista no es sacerdote tal y como he leído en otro hilo -y entonces es que hay clones- o es que tal vez debería aclarar un poco más su postura para que todos sepamos a qué atenernos. También cabe la posibilidad de que ya lo haya hecho en otro hilo en cuyo caso ruego se me indique en cuál. Gracias.

Cita:
yo soy sacerdote católico romano, ordenado mucho después del Vaticano II, y no me averguenzo por eso ni de serlo ni de confesarlo publicamente, y tengo mis sospechas sobre usted [KEKA114]; es decir, creo que usted es sacerdote también, sólo que pocos lo deben saber y menos por su pseudómino. Le digo esto para que sepan publicamente que los aportes que hago con el pseudónimo de Crisóstomo, son de la responsabilidad y autoria de un sacerdote católoco romano, en pleno ejercicio de sus funciones sacerdotes; ese soy yo.


Saludos
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crisostomo
Esporádico


Registrado: 25 Jul 2007
Mensajes: 40
Ubicación: Mexico

MensajePublicado: Vie Ago 24, 2007 3:46 pm    Asunto:
Tema: Motu Proprio: Summorum Pontificum
Responder citando

Micaelius escribió:
A ver si lo entiendo: un forista que dice ser sacerdote, nos invita "sutilmente" a que "busquemos refugio" en un grupo integrado por obispos excomulgados y sacerdotes ordenados ilícitamente.

Una de dos: o yo estoy confundido y este forista no es sacerdote tal y como he leído en otro hilo -y entonces es que hay clones- o es que tal vez debería aclarar un poco más su postura para que todos sepamos a qué atenernos. También cabe la posibilidad de que ya lo haya hecho en otro hilo en cuyo caso ruego se me indique en cuál. Gracias.

Cita:
yo soy sacerdote católico romano, ordenado mucho después del Vaticano II, y no me averguenzo por eso ni de serlo ni de confesarlo publicamente, y tengo mis sospechas sobre usted [KEKA114]; es decir, creo que usted es sacerdote también, sólo que pocos lo deben saber y menos por su pseudómino. Le digo esto para que sepan publicamente que los aportes que hago con el pseudónimo de Crisóstomo, son de la responsabilidad y autoria de un sacerdote católoco romano, en pleno ejercicio de sus funciones sacerdotes; ese soy yo.


Saludos


PARA MICAELIUS... QUE DICE NO ENTENDER, Y DUDA DE LA CATOLICIDAD DE MI SACERDOCIO...

Me permito repetir lo mismo que ya dije alguna vez, y no voy a repetirlo más. Ni vale la pena, ni tengo que hacerlo. De todas maneras aquí va mi presentación:

Código:
Yo soy sacerdote católico romano, ordenado mucho después del Vaticano II, y no me averguenzo por eso ni de serlo ni de confesarlo publicamente. No soy de la teologia de liberación, ni pertenezco a ningún grupo tradicionalista, ni congregación religiosa. Soy diocesano de tiempo completo.


Este fué el aporte que hice y del cual usted me acusa de convidar sutilmente a unirse al grupo de obispos excomulgados. Veo que o no sabe leer un texto o no sabe interpretarlo. Lo que allí aparece son cuestionamientos graves a partir del problema que vive la Iglesia y que el mismo Papa reconoce publicamente.
Cuando me parezca oportuno o necesario animar, convidar o convencer gente para que se sumen a algún movimiento del tipo que sea, no dudaré en hacerlo directamente, no sutilmente como usted afirma irresponsablemente. Y este no es el medio para para hacer dichas invitaciones o propuestas. Lea, pues, otra vez el texto que le transcribo integramente:


Código:
Caro Andrés,
Ante esta innegable verdad que nos presentas, ante esta crisis tan aguda que vivimos en la Iglesia Católica Apostólica Romana, qué hemos de hacer? Aguantar más, obedeciendo ciegamente? Hasta cuándo? Quejarse? Pero quejarse contra quién, para qué? Abandonar todo esto? Para ir a dónde?
Si la casa comienza a caerse, lo mejor es asegurarla a tiempo e iniciar su reparación inmdiatamente. Sólo que en nuestra Iglesia la reparación es tan lenta que cada vez surgen nuevas y mayores "ranuras" que se van transformando en verdaderas "brechas".
Para dónde vamos a pegar? Nos vamos, como hacen los músicos: "con la música para otra parte".
Tendremos que buscar refugio en los Lefebvristas?
Seguimos obedeciendo? Pero, obedeciendo a quién?

Dónde están los Obispos? Dónde está el Magisterio de los Obispos? Quién pone órden en este desórden? Quién es capaz de hacer que se cumpla el Derecho Canónico? Quién es capaz de aplicar las sanciones previstas para cada caso?

Lo más grave de todo esto es que si usted quiere tener amigos y no quiere ser perseguido en su misma Iglesia y por su misma Iglesia, entonces más vale que no reclame nada, que no objete nada, que no denuncie nada, que no se importe por cuestiones de Tradición o Magisterio.

Señor, a dónde iremos?
Ven, Señor, no tardes tanto....!


Si usted nunca se hizo las preguntas que yo me he hecho, eso apenas significa que somos como el dia y la noche en materia litúrgica y eclesiástica. Creo que ha perdido el hilo desde hace mucho tiempo. Usted no tiene que atenerse a mi ni a nadie en particular de los Foristas. Usted y yo nos tenemos que atener unicamente a lo que dice el Magisterio de la Iglesia . Le ruego que se informe un poco mejor.... no sólo por este medio (que no es la voz de Iglesia), sino especifícamente en los documentos del Papa, los Concilios y los Obispos presididos por el Papa. Sólo así sabrá a qué atenerse.

Pero esá bién que haya preguntado, aunque poniendo en duda mi identidad sacerdotal y mi catollicidad. Espero, pues, que haya sido claro. Y si todavía no le queda totalmente claro el asunto, entonces doy por terminado el asunto, en lo que a mi respecta.

!Que Dios nos ayude y tenga piedad de todos!
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Micaelius
Asiduo


Registrado: 01 Ene 2007
Mensajes: 363
Ubicación: España

MensajePublicado: Vie Ago 24, 2007 6:45 pm    Asunto:
Tema: Motu Proprio: Summorum Pontificum
Responder citando

Le pedí una aclaración. Su respuesta llena de descalificaciones ya lo dice todo. No se preocupe, todo está clarísimo. Gracias.

Saludos
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